Martes, 15 Julio 2014 00:00

Espejito, espejito neuronal: Ideas para estimular el desarrollo socio-cognitivo

Los niños y niñas son grandes imitadores. ¿Ha visto como, desde muy pequeños, aún sin pronunciar palabra, “arremedan” algunas de sus expresiones? ¿Se ha preguntado por qué? Desde que nacemos, contamos con un tipo de ‘neuronas espejo’, son miles de millones de neuronas que se activan cuando una persona realiza una acción que está observando ejecutar por otro individuo.

Este tipo de neuronas son muy importantes, especialmente durante los primeros seis años de vida, porque juegan un rol en el desarrollo de habilidades cognitivas y sociales, como la empatía y la imitación. “En la primera infancia, los niños interiorizan aprendizajes más que durante otro momento de la vida. Cuando un adulto significativo entra en contacto con ellos, están procesando y reconectando circuitos neuronales gracias a su plasticidad cerebral, lo que les permite comprender las acciones de otras personas e incorporar nuevas habilidades por imitación”, explica el Médico Pediatra y Director del Programa Inicio Parejo de la Vida, Francisco Lamus.

Es por esto que resulta vital que, desde temprana edad, los cuidadores y adultos en la vida de los niños tengan momentos compartidos con sentido y afecto. Momentos de ofrecer y responder.

Acciones como contarle una historia al niño mirándolo a los ojos, o mecerlo suavemente generando contacto visual,  son momentos de ofrecer y responder que estimulan las conexiones neuronales. Conexiones que durante los primeros seis años de vida, alcanzan un 85 por ciento de su potencial total.

Los momentos de ofrecer y responder desencadenan procesos clave de la arquitectura cerebral. “Estas son actividades muy intensas para los niños  y niñas porque implican el desarrollo de estructuras y funciones visuales, sensitivas, auditivas, sociales (de interacción lingüística, por ejemplo) y más adelante, habilidades más complejas como las funciones ejecutivas, entre las que se encuentran planear, autorregularse y comprender metáforas y analogías”, dice el Doctor Lamus.

¡Acción! Momentos de ofrecer y responder

No hay una “fórmula” para ofrecer y responder. Acciones de afecto y cariño que generen una sonrisa en el niño, una reacción, atención hacia el adulto con quien está interactuando, son ejercicios que estimularán su desarrollo. La intuición y el amor son la mejor guía, aquí algunos videos de ejemplo:

“Aparecer y desaparecer”

Leer o contar historias

Cantarle al niño generará grandes emociones

Textos: Tatiana Joiro
Foto: Creative Commons - flickr.com/photos/brimley

Modificado por última vez en Martes, 16 Septiembre 2014 09:18