Martes, 27 Mayo 2014 11:34

La salud de los niños y niñas: corresponsabilidad del Estado y ciudadanía

Que nuestros niños y niñas crezcan saludables y desarrollen toda su potencialidad es una responsabilidad compartida entre el Estado, la comunidad y las familias. Sin embargo, esto no siempre se refleja en todo el proceso de construcción de políticas, en el que la comunidad es vista como “proveedora de información”.

Este es uno de los principales hallazgos del Proyecto 4 de Gobernanza y Gestión de la Política Pública, que investigó en 16 municipios de Boyacá y Cundinamarca cómo son las relaciones entre gobiernos y sociedad civil en la construcción de políticas para la primera infancia.

Si bien los espacios de participación de la comunidad, como las Juntas de Acción Comunal, Mesas de Trabajo y los escenarios institucionales como Consejos Municipales de Política Social (COMPOS) son reconocidos por las autoridades y los ciudadanos en los municipios, la participación de la sociedad civil cumple con la identificación de problemas y soluciones. La opinión de la comunidad no llega a instancias de toma de decisiones, ni de implementación o evaluación.

La investigación observó que, si bien hay un reconocimiento de los niños y niñas como sujetos de derechos y con potencialidades, hay dificultad en la identificación de necesidades de la primera infancia. Por ejemplo, algunas personas consultadas asociaron los problemas de primera infancia con temas de adolescencia, como consumo de drogas o deserción escolar. Una situación que refleja como los consultados pierden de su radar las asociaciones directas con situaciones de la primera infancia, haciendo “invisibles” a los niños menores de 6 años.

En los procesos de construcción de los Planes Municipales de Desarrollo se encontraron fortalezas en la inclusión de los niños y niñas. Por ejemplo, en Cajicá, se les incluye con actividades como sesiones de dibujos en los que expresan las necesidades de los municipios y sus sueños.

Aunque las personas consultadas identificaron al COMPOS como el espacio donde la participación de un representante de la comunidad es obligatoria por ley, se hallaron otras experiencias participativas que incluyen de manera creativa a la comunidad en la formulación de soluciones.

En Chía, el “Baúl Viajero” creado en alianza entre el gobierno local y las instituciones educativas, recorre el municipio con cuentos y dibujos en los que los niños y niñas exponen su visión sobre los problemas del municipio. Un ejemplo de que es posible construir puentes entre el Estado y la sociedad civil por el bienestar de los niños y niñas. 

Foto: Adriana López

Modificado por última vez en Martes, 17 Junio 2014 09:45